Día 4: 4 mesas, 4 juegos.

Continuamos con nuestro maravilloso Ludo diario.

Y aunque lo parezca por el nombre de la entrada, no, el 4 no es mi número favorito.

Día 4: entramos en el aula.

Fecha de la actividad: 17 de noviembre de 2017.

Por las mañanas ya se nota que hemos pasado del verano al invierno, aunque al medio día sí parezca que estamos en otoño.

Como tenemos nuestra sesión semanal los viernes a primera hora, hemos decidido comenzar a jugar en clase, ya volverán los días de jugar en el patio.

Comenzamos el día sentados en la asamblea y lo primero que hicimos fue explicarles la nueva incorporación que iba a haber en nuestras sesiones: el carnet lúdico.

¿Qué es el carnet lúdico?

Estuvimos pensando de qué manera registrar cómo se lo habían pasado en cada sesión y a qué juegos habían jugado.

Juanjo Angullo, profe y uno de los formadores de Haba (de nuevo muchas gracias por tus aportaciones), nos dio la idea de que los peques hicieran un pasaporte en el que pudieran anotar a qué juegos habían jugado.

Y a dos de nuestras profes se les ocurrió esta idea:

En la línea que aparece arriba deben poner su nombre (asi trabajamos la lectoescritura).

En el carnet aparecen los 3 juegos con los que ya hemos trabajado: Roll & Play, Fantasma Blitz, y Speed cups y uno nuevo: Dobble kids y una foto de cada uno para que lo puedan reconocer todos sin dificultad.

Al lado de cada juego aparecen dos círculos en los que tendrán que poner gomets: verde con carita sonriente si les ha gustado mucho, amarillo si les ha gustado “medio medio” o rojo con carita triste si no les ha gustado.

Después cada peque debe guardar su carnet en su cajonera, de esta manera también les hacemos responsabilizarse de sus cosas.

Una anécdota graciosa fue que mientras la tutora les estaba explicando que al terminar tenían que guardar el carnet en su cajonera para que no se perdiera, les dijo algo así como “porque a ver que hacemos si se pierde” a lo que espontáneamente uno de los peques contestó “¡pues hacer otro!”.

Comenzamos a jugar:

Continuamos hablándoles a toda la clase del nuevo juego que iban a conocer ese día, Dobble kids, aunque solo iba a jugar con él un grupo, pero así para el próximo día unicamente tendremos que recordar un poco las normas.

Cada peque se sentó en su mesa, las profes y yo cogimos un juego y cada una nos pusimos con un grupo. Cuatro grupos de 6 niños cada uno.

El grupo que jugó al Roll & Play se quedó en la colchoneta para poder jugar más cómodamente, ya que este jugo requiere más movimiento.

Yo me senté en la mesa del Fantasma Blitz. Comencé preguntándoles si se acordaban de cómo se jugaba y, como no podía ser de otra manera, si, se acordaban a la perfección. Hicieron un repaso rápido ellos y comenzamos a jugar.

¿Por qué digo que sabía que se iban a acordar? Cuando hay emociones de por medio el aprendizaje es mucho más rápido y se memoriza mejor, como se lo pasaron tan bien jugando al Fantasma y fue significativo para ellos se acordaban. Dejándoles a ellos explicar el juego ponemos en marcha las destrezas lingüísticas, uno de los objetivos principales en Educación Infantil.

Comenzamos jugando con las cartas de fantasma y tenían que coger el objeto con el que estaba jugando, esta adaptación del juego la tienen super controlada. Metí una pequeña variante, cartas en las que no aparece el fantasma, por lo que en esas tienen que cogerle a él (de la otra manera nunca cogen al fantasma y éste se siente solito).

Después se lo compliqué un poco y en la segunda ronda tenían que coger el objeto que coincidiera en color con lo que estaba jugando el fantasma. Esta acción ya requiere más razonamiento y control inhibitorio, pero cada vez que van jugando se van observando mejoras, les costó menos que el primer día. También es muy diferente jugar en mesa que en el patio.

Utilicé la figura de “El maestro de juego“, cuando uno gana la carta es el encargado de sacar la siguiente y en esa ronda no participa (es una manera de controlar a los jugadores más rápidos, para que los otros tengan posibilidades de jugar).

Y ahora os voy a presentar a vosotros el nuevo juego que había en otra de las mesas:

Dobble Kids:

Editorial: Asmodee.

Autor: Denis Blanchot.

Ilustrador: Igor Polouchine.

Edad: a partir de 4 años.

Número de jugadores: de 2 a 6.

Tiempo estimado: unos 10 minutos aproximadamente.

Cómo se juega: hay 5 variantes de juego, pero en todas ellas la mecánica es la misma, buscar el objeto que se repite entre una pareja de cartas. En este caso al tratarse del kids la temática es de animales, por lo general, uno de los centros de interés de los más pequeños. Y ya los profes en clase (o los padres en casa también) pueden hablar de los animales vertebrados, mamíferos, ovíparos, aves, reptiles…

Cuando localice qué animal se repite en dos cartas tengo que ser el más rápido en decir el nombre y coger la carta.

Como os he dicho tiene 5 variantes de juego, desde ser el primero en quedarse sin cartas, ser el jugador en conseguir más cartas o quitarme mis cartas poniéndoselas a los otros jugadores.

Cómo lo jugamos nosotros: este juego no ha requerido adaptación puesto que está ajustado a su edad.

Qué trabajamos:

  • Discriminación visual: ser capaz de encontrar el mismo animal que se repite en las dos cartas, además pueden variar de tamaño.
  • Atención sostenida: no puedes dejar de  mirar las cartas porque si no te quedas fuera del juego, ya que es muy rápido.
  • Velocidad de procesamiento: el más rápido en encontrar el animal repetido ganará.
  • Recuperación léxica: para coger la carta hay que decir el nombre del animal correctamente.
  • Tolerancia a la frustración: hay veces que hay jugadores que son muy rápidos y tenemos que seguir concentrados buscando (cuando sucede esto algunos se enfadan y pierden muchas cartas).

Cómo se lo pasaron: fue el primer día que jugamos en clase y se armó un poco de jaleo. Cuando se separaron por mesas y sacamos los juegos, unos miraban la mesa de los otros a ver qué juego tenían, o si escuchaban a otros reírse en otra mesa miraban. Pero después del desconcierto inicial, normal para unos niños, la sesión transcurrió con normalidad. Como siempre, la mayor parte de los niños estaban encantados, solo tres no pusieron gomet verde.

Conclusiones:

Solo nos dio tiempo a jugar a un juego por mesa, puesto que tuvimos que explicar previamente las nuevas incorporaciones del carnet lúdico y el Dobble kids. Pero nuestra intención es que jueguen una primera mitad de la sesión a un juego y luego cambiar a otro.

Estar en el aula también ha supuesto una nueva adaptación pero seguro que entre todos logramos adaptarnos rápidamente.

Y el carnet ha sido todo un éxito, les ha encantado la idea.

Mañana vuelvo a clase a jugar, ¡pero a vosotros os escribo la próxima semana!

 

 

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